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Blog literario poético, con cuentos, poemas, notas y taller de escritura por internet

Nombre: poeticescrit
Ubicación: Buenos Aires, Argentina

autor de la novela "El capocómico que admiraba a Olmedo"--elalpeh.com--,y de "La historia de Rita Martelli, la heredera de Tita Merello", ambas con el poeta detective Fabio Sa, egresado de TEA, estudiante de Edición en la UBA, sobrevivente de los 80, 90 y 2000

domingo, junio 25, 2006

El fútbol y el poeta Fabio Sa, investigación exclusiva...

Al poeta Fabio Sa no le gusta gran cosa el fútbol...O sí, pero sin gritarlo demasiado...Le parece como el sexo: mejor hacerlo que hablarlo...Y el tipo ve que se habla mucho de tan poco deporte que es...Tan poco que se hace.
Y es por eso que en poeticloc hemos encargado una investigación a Fabiän Sáez--colaborador de este blog--para que investigue porqué a Fabio Sa el fútbol casi le da una diarrea nerviosa...
Este es el resultado de la investigación...






INVESTIGACION EXCLUSIVA
¿Por qué a un poeta puede no gustarle el fútbol?


Por Fabián Sáez



Se sabe que al poeta Fabio Sa no le gusta el fútbol…Algunos alegan u opinan que tal actitud tiene que ver con realidades personales. Se sabe que el poeta nunca ha jugado bien en tal deporte, siempre se ha considerado especialmente “pata dura”, o destinado exclusivamente a los arcos, al a veces no tan noble puesto de arquero. Para colmo se ha fracturado un brazo por no atajar una pelota en el colegio, lo cual incrementa—dicen los entendidos---su especial aversión al fútbol…Casi fobia…
Ahora bien, no siempre ha sido buen arquero. En arcos de tres metros más o menos algo veía. Pero en los de siete metros profesionales—según sus propias palabras---“no la veía ni cuadrada”
A todo esto con el gol que llama infame que le destrozó un brazo y perdió un campeonato en el colegio, se agrega lo que llama el año 1978. Se sabe que pasaba en esos años en Argentina: dictadura, represión, campos de concentración, y la población manejada como “manada imbécil” así lo califica en un mundial de fútbol en el país…
Todo esto parece explicar su especial fobia a tal deporte…
Más allá de todo esto se ha querido profundizar por qué puede ser que a un literato de la poesía el fútbol le puede dar ganas de vomitar—son sus palabras---cuando intelectuales como Juan Sasturain, Roberto Fontanarrosa. Liliana Hecker, o Luisa Valenzuela aparecen en programas de televisión culturales hablando bien de tal “lavaje de cerebro, idiotización masiva y corruptelas varias y violencias” como llama el poeta a lo que el común de la gente llama: “El fútbol”




Por todo esto se ha iniciado esta investigación, para tener varios testimonios y entrevistas en torno a gente que ha tratado al poeta Fabio Sa, directa o indirectamente, para tener una mayor idea de tal animadversión casi excesiva del bardo…
Se ha ido por ejemplo al barrio de Colegiales a ver a un psicólogo lacaniano que ha estudiado el caso de Fabio Sa—así lo define---, y ha llegado a algunas conclusiones como las siguientes:
“Fabio Sa padece diversas patologías mentales por lo que no es raro que reniegue de la pelota…Se sabe que para tener un cuerpo sano hay que tener una mente sana…A los diversos síntomas esquizoides, se deben agregar algunos depresivos, con rasgos psicóticos de tendencias paranoides, a veces llegando a la paranoia…No digo que sea piscopático lo suyo, pero se le acerca…A lo cual debe agregarse su tendencia a gustar de las travestis—no por nada tiene una secretaria así en su otro oficio de detective que lo ha llevado a redactar varias novelas negras además de sus poemas chabacanos—Y esa afición parece llevar a una tendencia homosexualoide reprimida—o bien bisexual—solo por su identidad sexual amorosa con su novia Vicky…Creo que eso solo lo lleva a no acostarse con travestis o ser él mismo un travesti…Lo cual lleva obviamente a que se entienda de sobra que no le guste el fútbol…”

Cuando el poeta se enteró de tales palabras ha renegado de tal testimonio tal vez abusando de ciertas palabras fuertes que no vamos a detallar acá en pos de la estética periodística…







Luego hemos visto a un militante del neonazismo argentino—tal vez un enemigo de Sa—donde ha coincidido con el testimonio del psicólogo. El tal militante poco progre se ha manifestado algo nostálgico de los cuarentas y los setentas en cuanto a campos de concentración, ya sean alemanes o argentinos, y ha manifestado:
“Fabio Sa es trolo…A los trolos no les gusta el fútbol, por lo tanto no es para tomar en serio…Seamos serios por favor…No perdamos tiempo en poetas putos, por favor…Debemos preservar la pureza de nuestra raza por sobre todas las cosas…Contra trolos, comunistas, poetas, gitanos, judíos, mujerzuelas, travestis, negros, pobres y todos los que pretenden quedarse con el mundo en conspiraciones internacionales contra nuestro ser nacional y con ideas foráneas”






Consultado Fabio Sa por dicho testimonio pareció exagerar cierta tendencia a hacer movimientos amanerados, y manifestó:
--Es obvio que me interesa todo lo que se parezca a las mujeres, sobre todo el pelo largo…Veo y saco fotos a travestis, a mujeres, a futboleros de pelo largo…Sobre todo conmueve cuando hacen goles y se empiezan a abrazar, a mostrar el culito, a mover las caderas haciendo que bailan…Muy conmovedor…Es obvio que otros, por otra parte, temen que les guste…
Por tales palabras el poeta fue perseguido por la liga de madres de familia y de amas de casa, por no mencionar la Iglesia Católica Apostólica Romana, y otras instituciones resguardadotas de la moral y las buenas costumbres de nuestra línea de pobreza y con necesidades básicas insatisfechas.






Luego se ha ido al barrio de Flores a ver a un militante de la izquierda, tal vez algo nostálgico de los tiempos de Stalin. Hay mucha tierna nostalgia por lo visto en muchos argentos…
El tal militante de una zurda tal vez extrema ha manifestado:
“Fabio Sa es un demagogo y se nota…Se las da de popular y con esto denota su hipocresía…Se caga en las causas populares como el fútbol, ahora se nota bien…Pretende dárselas de intelectual del pueblo en el lenguaje llano, vulgar, de sus seudopoemas, y luego se las da de oligarca renegando del deporte en tal masividad entendible como el fútbol…Fabio Sa para mí es un oligarca disfrazado de popular, un resentido berreta que se las da del pueblo solo porque no puede ser millonario…En suma, a partir de su antifutbolismo, un traidor a la causa obrera y proletaria…”

Consultado sobre este testimonio el poeta ha opinado:
--Otro que la va de Stalin pero para mí que trabaja para Hitler…








Seguimos buscando declaraciones para esclarecer esta actitud preocupante de un poeta, y fuimos a ver a su novia Vicky, quien nos ha contado:
“Como mina el fútbol me aburre y a Fabio también, por suerte…Eso nos hace aprovechar mejor el tiempo…El no pierde el tiempo yendo a canchas o viendo partidos por tv como hacen otros tipos…Cocinamos, leemos, estudiamos…Hablamos de filosofía, de literatura, él escribe sus poemas, leemos… Analizamos la eterna crisis argentina, económica, política, moral, social, la malaria, la miseria, los chicos de la calle, las prostitución de todo un poco, la corrupción, la estupidez…Y a veces nos hacemos mala sangre…Nos vendría bien idiotizarnos un poco con esos partidos del mundial, para ver algo de circo y no sólo la tragedia de todos…”

Sa opinó al enterarse de esta opinión:
---Bueno, no hablemos de intimidades, pero cuando la vea por lo menos le tengo que dar un chupón…







Seguimos analizando la disyuntiva fútbol o no fútbol a través de la poesía y más precisamente de un poeta-. De Fabio Sa…Y fuimos a ver a otro de sus conocidos, el autor de esta nota, o sea yo, Fabián Sáez…
Y he manifestado:
“Creo que el disgusto que el poeta siente por la pelota no debe tomarse demasiado en serio…Más allá de sus traumas escolares con tal deporte, que nunca jugó bien, que no fue muy buen arquero, que se fracturó un brazo atajando un penal, que por eso perdió un partido clave y un campeonato, que pocas veces hizo goles, que como jugador es su peor enemigo, su peor marcador, puesto que se marca solo y siempre le sacan la pelota. O cuando confiesa que en los arcos de siete metros nunca la vio ni cuadrada, en todo esto no hay más que confesiones personales…Que, como bien decía Borges, conviene guardarnos las confesiones y las opiniones cuando hacemos arte…O por su rabia del Mundial del 78 por todo lo que se tapaba con eso y la corrupción y demás…Todo esto son datos menores, a mi entender…






Luego tratamos de recabar en otros testimonios… Por ejemplo el de su secretaria travesti Myrna…Tenemos que confesar que Myrna es más bella que la mayoría de las mujeres, por lo que Sa no la llama así sino mujer con pito…Entrevistamos a ella-él. Este es un resumen de sus palabras:
“El fútbol en el fondo es ingenuo…Cierto que hay locos dispuestos a matarse por eso, como las barras brava… Sigue siendo ingenuo igual, con las causas peores, mil veces, para matarse que correr detrás de una pelota…En esto concuerdo con Fabio Sa: son violencias pelotudas por la pelota, una pelotudez realmente preocupante…Que se mueva tanta plata por eso…Sí, realmente es preocupante…Yo a pesar de todo miro algunos partidos, con mi pareja…Y comentamos los partidos…Dicen que la gente de mi condición tenemos lo mejor de los dos sexos…Puede ser…A la condición femenina esencial se agrega algunos rasgos masculinos, como el hablar de fútbol o conocer los secretos del falo mejor que las mujeres…Es un posible dato a tener en cuanta…En cuanto a Fabio, que guste o no del fútbol no me da permiso a opinar demasiado…El tipo es mi jefe en una oficina y tengo que cuidar el trabajo…No sepo y no contesto…
Una gran sonrisa bella de Myrna a todo esto…Mientras se percibe lujuria a su alrededor…






Seguimos buscando testimonios y encontramos el de Francisco Sapetti, analista político, oficinista administrativo, novelista.
“La vida es evidentemente puta—manifiesta con cierta crudeza Sapetti---, y que un poeta como Fabio Sa reniegue del fútbol no me parece tan mal…Es evidente que hay manejos políticos, cortinas de humo entre ese juego y la realidad…Un cura ha dicho por estos días y con razón, que esperaba que este Mundial y ningún mundial de este deporte impida o haga olvidar la miseria, la pobreza, y toda posible lucha contra eso…”

Fabio Sa opinó ante estas palabras:
--Bravo por Sapetti…Hay esperanza…







Tenemos luego el caso deel poeta gato, el novio de Myrna. El ha opinado:
“Que el fútbol tenga tanta prensa me da por los huevos…Comparto lo de Fabio Sa…Es triste y un consuelo peligroso por la idiotez…Yo prefiero vivir en un país del primer mundo que juegue mal al fútbol, que patee mal la pelotita o que nunca llega a nada—caso Suiza o Suecia., que casi nunca las nombran—que ganar un Mundial en Alemania y consolarse con semejante idiotez…¿De qué hay que consolarse con eso? ¿Qué allá tengan cierta seguridad social, que sean industrializados, que no sufran tanto la miseria como acá, que sean de una realidad más bien social demócrata con buenos nivelas de vida, y no como nosotros que nos hemos acercado bastante a Africa con perdón de los africanos…???? Es un imbécil consuelo aunque ganando todos los mundiales…Los que ganan los millones pateando la pelota son los jugadores, no los argentinos, ni los científicos, los artistas, y menos los poetas argentos que se cagan de hambre…Es triste…

Sa opinó por estas palabras:
--Así es, carajo…









Bueno, con esta amplia gama de entrevistas y sus palabras destacadas, se ha llegado más o menos—más menos que más…--a una conclusión: es evidente que el poeta no es tan anormal (como pretendía tal vez el analista lacaniano), y tiene sus varias razones para detestar el fútbol, corroborado en varias voces de la realidad…


A todo esto el poeta ha opinado, como pensamiento final:
--No sé porqué tanto quilombo …Después de todo voy a ver algunos partido de fútbol, a ver cómo sale Argenta a todo esto, con esto…No es para tanto…Unos tipos pateando una pelota, y unos cuantos sin nada mejor que hacer que verlos patear dicha pelotita…Esperemos que no se olvide además que es solo eso…


Mayo 2006



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